
SÍNDIC DE GREUGES DE LA COMUNITAT VALENCIANA
SITUACIÓN DE LAS PERSONAS QUE PADECEN ENFERMEDADES MENTALES Y DE SUS FAMILIAS.
INFORME ESPECIAL A LAS CORTES VALENCIANAS
(2003).
ENFERMEDAD MENTAL Y TRABAJO
"Las personas con enfermedad mental crónica se enfrentan a dificultades para acceder al mercado de trabajo.Por un lado, las derivadas de la propia situación personal. La enfermedad puede producir ciertas mermas en la capacidad de adquisición del empleo debidas, entre otras causas, a la persistencia de sintomatología, a la falta de hábitos de trabajo y habilidades sociales, a la falta de motivación, o al miedo hacia experiencias que pueden percibirse como frustrantes. La falta de preparación o experiencia laboral previa y la ausencia de información sobre el mercado de trabajo son otros factores a tener en cuenta.Por otro lado, las derivadas de la situación social concreta. Entre ellas, el miedo del entorno familiar por una visión sobreprotectora, los prejuicios sociales hacia la enfermedad y la situación del mercado laboral.
Estas dificultades hacen necesario, según los casos, un proceso de rehabilitación laboral destinado a la adquisición, recuperación o potenciación de las habilidades necesarias para conseguir un empleo y, no menos importante, para conservarlo. Este proceso incluirá una fase de evaluación o recogida de información para valorar los déficits y las áreas a trabajar, una fase de planificación individualizada para fijar los objetivos que deben lograrse, y una fase de intervención que abarcará el entrenamiento, el acompañamiento y el apoyo a la inserción laboral.Los objetivos deben centrarse en cada paciente y no consisten sólo, como hemos visto, en la mera búsqueda de un trabajo sino que corren parejos al proceso de rehabilitación psicosocial. Habrá casos en que dicho proceso resultará innecesario, otros en que el paciente logrará superar todas las etapas, y otros, en que se quedará a medio camino. Lo importante es siempre mejorar su calidad de vida y tender a la normalización, aumentando su grado de autonomía e independencia.Resulta, pues, más interesante para nuestra exposición el analizar las experiencias que se han desarrollado para el empleo de trabajadores. En España se conocen diversas experiencias que han partido de la iniciativa comunitaria Horizón del Fondo Social Europeo.Experiencias en la Comunidad ValencianaEl programa ALBANTA.El programa Albanta (1995-1997) fue un proyecto acogido a la iniciativa HORIZON del Fondo Social Europeo. Se trataba de un programa secuencial con cuatro fases progresivas en las que eran integrables todos los pacientes con trastornos psicóticos independientemente de funcionamiento psicosocial, desde los que disponen de un grado de autonomía escaso con pérdidas de hábitos, hasta los que disponen de una red social, pero que precisan capacitación para acceder a un empleo.El programa Albanta fue diseñado para atender a 60 pacientes con diagnóstico de trastorno psicótico, ofreciendo una continuidad de cuidados y un seguimiento en el proceso que abarcaba desde la atención sociosanitaria, la rehabilitación psicofísica, psicosocial, inserción social y la formación para el empleo desde una perspectiva integral y comunitaria. Los resultados del programa en lo que respecta a la inserción laboral, fueron los siguientes:1. Creación de una empresa social calificada como centro especial de empleo, el primer centro especial que tiene por plantilla a personas con discapacidad por enfermedad mental. Actualmente es una empresa social viable con 18 trabajadores.2. 3 usuarios de los programas han conseguido empleo municipal.3. 3 usuarios en empresas familiares.4. 2 usuarios en empresas de servicios varios de reparaciones domésticas.5. 8 usuarios en cooperativas citrícolas y viveros de vid.6. 3 usuarios en empresas normalizadas a través del programa de empleo con apoyo.Los programas, Albanta y Ágora (1998-2000) lamentablemente, no han tenido continuidad y, en la actualidad, escasamente se mantienen los antiguos servicios de rehabilitación, gracias al voluntarismo de los profesionales que estuvieron implicados en el desarrollo de los programas.Sí ha quedado el centro especial de empleo. Tuvimos ocasión de visitarles, presenciar su actividad y conversar con los trabajadores, personas perfectamente integradas y con proyectos vitales plagados de ilusión. No queríamos acabar este apartado sin reflejar nuestra satisfacción por la existencia de esta experiencia que aporta una esperanza a muchas personas en la misma situación.La conclusión no debe ser otra que seguir impulsando las actividades para la integración laboral de todas las personas con minusvalía e impulsar políticas específicas para la inserción laboral de las personas que padecen enfermedad mental que constituye uno de los colectivos que, más tarde y con mayores problemas, se está incorporando al mercado de trabajo. Partiendo de una política integrada hacia todos estos colectivos y participada por todas las Administraciones implicadas, en línea con la Recomendación del Comité de Ministros del Consejo de Europa nº R(92) 4 a los Estados Miembros, sobre la coordinación de los servicios de empleo, sociales y educativos para la integración y reintegración al empleo de las personas con dificultades, adoptada el 10 de febrero de 1992, deben tenerse en cuenta las especiales dificultades del colectivo de las personas con enfermedad mental."
http://www.sindicdegreuges.gva.es/Salud_Mental_c.htm.
Estas dificultades hacen necesario, según los casos, un proceso de rehabilitación laboral destinado a la adquisición, recuperación o potenciación de las habilidades necesarias para conseguir un empleo y, no menos importante, para conservarlo. Este proceso incluirá una fase de evaluación o recogida de información para valorar los déficits y las áreas a trabajar, una fase de planificación individualizada para fijar los objetivos que deben lograrse, y una fase de intervención que abarcará el entrenamiento, el acompañamiento y el apoyo a la inserción laboral.Los objetivos deben centrarse en cada paciente y no consisten sólo, como hemos visto, en la mera búsqueda de un trabajo sino que corren parejos al proceso de rehabilitación psicosocial. Habrá casos en que dicho proceso resultará innecesario, otros en que el paciente logrará superar todas las etapas, y otros, en que se quedará a medio camino. Lo importante es siempre mejorar su calidad de vida y tender a la normalización, aumentando su grado de autonomía e independencia.Resulta, pues, más interesante para nuestra exposición el analizar las experiencias que se han desarrollado para el empleo de trabajadores. En España se conocen diversas experiencias que han partido de la iniciativa comunitaria Horizón del Fondo Social Europeo.Experiencias en la Comunidad ValencianaEl programa ALBANTA.El programa Albanta (1995-1997) fue un proyecto acogido a la iniciativa HORIZON del Fondo Social Europeo. Se trataba de un programa secuencial con cuatro fases progresivas en las que eran integrables todos los pacientes con trastornos psicóticos independientemente de funcionamiento psicosocial, desde los que disponen de un grado de autonomía escaso con pérdidas de hábitos, hasta los que disponen de una red social, pero que precisan capacitación para acceder a un empleo.El programa Albanta fue diseñado para atender a 60 pacientes con diagnóstico de trastorno psicótico, ofreciendo una continuidad de cuidados y un seguimiento en el proceso que abarcaba desde la atención sociosanitaria, la rehabilitación psicofísica, psicosocial, inserción social y la formación para el empleo desde una perspectiva integral y comunitaria. Los resultados del programa en lo que respecta a la inserción laboral, fueron los siguientes:1. Creación de una empresa social calificada como centro especial de empleo, el primer centro especial que tiene por plantilla a personas con discapacidad por enfermedad mental. Actualmente es una empresa social viable con 18 trabajadores.2. 3 usuarios de los programas han conseguido empleo municipal.3. 3 usuarios en empresas familiares.4. 2 usuarios en empresas de servicios varios de reparaciones domésticas.5. 8 usuarios en cooperativas citrícolas y viveros de vid.6. 3 usuarios en empresas normalizadas a través del programa de empleo con apoyo.Los programas, Albanta y Ágora (1998-2000) lamentablemente, no han tenido continuidad y, en la actualidad, escasamente se mantienen los antiguos servicios de rehabilitación, gracias al voluntarismo de los profesionales que estuvieron implicados en el desarrollo de los programas.Sí ha quedado el centro especial de empleo. Tuvimos ocasión de visitarles, presenciar su actividad y conversar con los trabajadores, personas perfectamente integradas y con proyectos vitales plagados de ilusión. No queríamos acabar este apartado sin reflejar nuestra satisfacción por la existencia de esta experiencia que aporta una esperanza a muchas personas en la misma situación.La conclusión no debe ser otra que seguir impulsando las actividades para la integración laboral de todas las personas con minusvalía e impulsar políticas específicas para la inserción laboral de las personas que padecen enfermedad mental que constituye uno de los colectivos que, más tarde y con mayores problemas, se está incorporando al mercado de trabajo. Partiendo de una política integrada hacia todos estos colectivos y participada por todas las Administraciones implicadas, en línea con la Recomendación del Comité de Ministros del Consejo de Europa nº R(92) 4 a los Estados Miembros, sobre la coordinación de los servicios de empleo, sociales y educativos para la integración y reintegración al empleo de las personas con dificultades, adoptada el 10 de febrero de 1992, deben tenerse en cuenta las especiales dificultades del colectivo de las personas con enfermedad mental."
http://www.sindicdegreuges.gva.es/Salud_Mental_c.htm.
No hay comentarios:
Publicar un comentario